La Respiración, el latido de la vida. Un continuo crecimiento y muerte, expansión y contracción, dar y recibir, tomar energía y soltar desechos…
Lo primero que hacemos al nacer es inhalar, y lo último que hacemos al morir es exhalar. Entre esa primera inhalación y la última exhalación, unas 700 millones respiraciones de media para alguien que viva 80 años.
Aunque la respiración es un proceso inconsciente, que se da por si solo (¡menos mal!), podemos realizar, de manera consciente, ciertos ejercicios para mejorar nuestra capacidad pulmonar y nuestros patrones respiratorios, y como consecuencia, mejorar nuestra salud.
Respirar por la nariz es más saludable
¿Sabias que los niños que respiran por la boca tienen más probabilidades de que se le tuerzan los dientes? ¿Que al respirar por la boca uno es más propenso a tener alergias y pillar más catarros? ¿O que al respirar por la nariz, con respiraciones profundas, se memoriza más, hay mayor capacidad de atención y más calma?
Como ves, la respiración tiene un efecto directo en nuestro cuerpo a nivel físico, mental y emocional.
Es un campo fascinante en el que no sólo investigo, sino que pruebo y practico diferentes técnicas. Si tuviera que dar un solo consejo sería algo muy sencillo:
Mantén la boca cerrada y respira por la nariz
En el video, mi neurocientífica preferida, la doctora en Medicina Nazareth Castellanos, nos habla de los estudios científicos que se han hecho sobre la respiración. Espero que te parezca tan interesante como a mí.
Si quieres profundizar en este tema, tienes más información en estos post:
Ejercicio de Respiración para la ansiedad
